Como
ya se mencionó anteriormente, la danza es la más pura expresión de amor,
gratitud y fidelidad, que sale de lo profundo de nuestro corazón cuando lo
hacemos en la sabiduría del PADRE y no en nuestra propia sabiduría o
conocimiento (Proverbios 3:5).
Debemos
entender la razón por la cual danzamos; si es en nuestra humildad o si es en el
Espíritu de Dios.
La
danza al SEÑOR debe ser realizada por las siguientes razones.
- · Amor: Cuando amas al SEÑOR con todo tu corazón, haces lo imposible para agradarle, ofreces ofrendas delante de Él. (1 Juan 4:19)
- · Gratitud: Agradecimiento al SEÑOR porque Él nos lo ha dado todo, nos ha perdonado, sanado y libertado (Colosenses 3:17).
- · Fidelidad: Él SEÑOR siempre ha permanecido fiel, concede nuestras peticiones, escucha nuestras oraciones y nos ama a pesar de nuestras debilidades y errores (1 Timoteo 1:12)
ENTENDIMIENTO EN LA DANZA
Ten en
cuenta que si dominamos un concepto de danza, también es necesario que
entendamos con claridad el tipo de danza que ejecutamos; pues cada danza que
realizamos para Dios tiene como propósito principal ¡Exaltarlo!, es decir reconocer, ponerlo en alto y entregarle a Él
lo que le corresponde y esa exaltación conlleva a la humillación, es por eso
que esa humillación en la danza que ejecutes debe ir acompañada de flexibilidad
a la hora de expresarla con tu cuerpo al danzar, no a medias como si denotaras
temor, duda, fastidio, cansancio o simplemente hacer los movimientos sin ánimos
apagados y sin vida, robándole a tu danza la esencia de lo que en realidad es
incluso la belleza y el mensaje que transmite.
El que exalta lo hace son todas sus
fuerzas, porque reconoce la grandeza del Dios al que sirve, si
nos humillamos ante él lo exaltamos y expresamos que está por encima de
nosotros, rindemonos ante su grandeza haciendo a un lado todo lo que estorba y
te roba la esencia de una danza eficaz delante de su presencia.
La
danza que es para Dios debe ser una danza cargada de reverencia y marcada por
un devocional genuino, que sea capaz de marcar la diferencia.
Recuerda
que la apostasía se ha hecho
presente en estos últimos tiempos; por eso debemos cuidar lo que enseñamos y lo
que estamos ministrando para no profanar el altar del señor con cosas
adulteradas.
Al
danzar cuida tus movimientos no busques realizar una danza carnal, cargada de
sensualidad o de movimientos eróticos que no benefician al pueblo si no por el
contrario traen problemas y desatan espíritus malignos dentro de la danza que
se adultera por desobediencia.
VESTUARIO
Cuida
tu atuendo y ministra como lo que eres, un hijo de Dios, un ministro, un
levita.
Que
tu uniforme muestre reverencia; no transparencias, no escotes, no sensualidad, no
exageres tu maquillaje, etc.
¡Preséntate
ante dios con humildad!
Pero
sobre todo cuida la actitud de tu corazón, aparta la soberbia, el orgullo, la
competencia, no vayas ante su presencia con rencillas contra nadie, no te
presentes buscando ser admirada o creyéndote el centro de atención, no seas
altiva ni vanidosa.
No ministres
en el altar con el propósito de llamar la atención de nadie.
Todas esas actitudes te alejan de Dios y
le dan cavidad a la carnalidad, no busques aprobación de
los demás solo porque danzas, no te sientas privilegiada con derechos de
humillar a los demás por lo que haces; antes de ir a danzar ante el altar
despójate de todo eso y ofrece una adoración digna del Dios maravilloso que
tenemos, que es santo y nos insta también a imitarlo.
MICAL PIEDRA DE TROPIEZO
Así
que entre vítores y al son de cuernos de carnero, David y todo el pueblo de
Israel llevaban el arca del Señor.
Sucedió
que, al entrar el arca del Señor a la Ciudad de David, Mical hija de Saúl se
asomó a la ventana; y, cuando vio que el rey David estaba saltando y bailando
delante del Señor, sintió por él un profundo desprecio.
El
arca del Señor fue llevada a la tienda de campaña que David le había preparado.
La instalaron en su sitio, y David ofreció holocaustos y sacrificios de
comunión en presencia del Señor. 18 Después de ofrecer los holocaustos y los
sacrificios de comunión, David bendijo al pueblo en el nombre del Señor
Todopoderoso, 19 y a cada uno de los israelitas que estaban allí congregados,
que eran toda una multitud de hombres y mujeres, les repartió pan, una torta de
dátiles y una torta de uvas pasas. Después de eso, todos regresaron a sus
casas.
Cuando
David volvió para bendecir a su familia, Mical, la hija de Saúl, le salió al
encuentro y le reprochó:
―¡Qué
distinguido se ha visto hoy el rey de Israel, desnudándose como un cualquiera
en presencia de las esclavas de sus oficiales!
David
le respondió:
―Lo
hice en presencia del Señor, quien en vez de escoger a tu padre o a cualquier
otro de su familia, me escogió a mí y me hizo gobernante de Israel, que es el
pueblo del Señor. De modo que seguiré bailando en presencia del Señor, 22 y me
rebajaré más todavía, hasta humillarme completamente. Sin embargo, esas mismas
esclavas de quienes hablas me rendirán honores.
Y
Mical hija de Saúl murió sin haber tenido hijos.
2 Samuel 6: 15-23
En
el pasaje anterior podemos observar que Mical se opuso a David y crítico lo que
él hacía para Dios, como si fuese una locura vergonzosa.
Muchos
de nosotros encontramos a esa Mical que el enemigo levanta en nuestra contra y
nos resulta piedra de tropiezo para apartarnos de los propósitos de Dios.
Ejemplos
de los anterior pueden ser personas que constantemente critican, estorban, son burlones,
etc. sencillamente quieren verte huir, quieren que te sientas avergonzado de lo
que haces, esperan cualquier falla para criticarte y hacerte sentir
menospreciado como Mical intento con David.
Pero
así como David estaba seguro de que lo que hacía era de agrado para Dios, Mical
recibió retribución por haber criticado al ungido de Jehová en su forma de
adorarlo, y quedo estéril.
Todo
el que critica ciertamente recibirá retribución de parte de Dios.
Recuerda
que no puedes esperar recibir siempre buenos comentarios, pues habrá ocasiones
en que serás criticado, pero eso no es pie para detenerte. Así como David,
debes estar seguro de lo que haces, y usar todo lo que Dios te ha dado.
El
valor no está en lo que dice la gente, sino en lo que nos dice Dios.
No
te derrumbes por cualquier comentario negativo que escuches, que más bien esos
comentarios sean una fuerza que te impulse a seguir adelante.
No
te amedrentes veas lo que veas, escuches lo que escuches, mantén tu mirada en las
cosas de arriba y confía en el Señor.
Preparate,
capacitate y ejercita tu fe con devoción a Él, es lo único que hará que marques
la diferencia y que quienes te critican queden avergonzados de ver como Dios te
respalda.
Si
fuiste llamado a ejercer un ministerio de danza, tu deber es perseverar y luchar hasta el final, pues Dios no retira
su llamamiento, por tanto sea con pocas personas, con dos o contigo sola sigue
adelante porque Dios premiara tu constancia y tu ministerio va a crecer, pero
siempre dentro de los planes de Dios.
Déjate
llevar por el Espíritu Santo, danza con todo tu corazón, no te detengas por
nada, honra al señor, prorrumpe delante de su presencia con júbilo porque él es
digno y el no mira lo que el hombre ve, Él mira tú corazón.
Toda
danza ministra al señor dentro de la iglesia y cada una implica sacrificio y
esfuerzo físico y espiritual de nuestra parte, y si en verdad ama a Dios y al
ministerio en el que te ha colocado, serás bendecida de muchas maneras, porque
el que te respalda permanece fiel cada día y hasta el fin del mundo, esfuérzate
y sé valiente.
